Resistencias de puesta a tierra neutrarequieren mantenimiento regular. Como componente crítico de la protección de puesta a tierra del sistema de energía, son susceptibles a factores ambientales y al envejecimiento durante el funcionamiento a largo plazo. El mantenimiento previene fallos de rendimiento que podrían provocar accidentes de seguridad.
El ciclo de mantenimiento depende del escenario de uso: para los sistemas de distribución de energía industrial en general, se recomienda realizar una inspección cada 6 meses; para escenarios operativos de alta-frecuencia, como plantas de energía nueva y subestaciones de alto-voltaje, esto debe reducirse a una vez cada 3 meses. Si se instala en un ambiente húmedo o polvoriento, se requieren 1 o 2 inspecciones especiales adicionales por año.
Los elementos de mantenimiento específicos incluyen dos partes: primero, inspección visual, verificación de corrosión o deformación de la carcasa de la resistencia y terminales sueltos u oxidados. Cualquier problema encontrado debe abordarse de inmediato. En segundo lugar, la medición de la resistencia, utilizando instrumentos especializados para medir el valor de la resistencia. Si la desviación del valor inicial excede ±10%, se deben investigar problemas de envejecimiento interno o humedad y se debe considerar el reemplazo si es necesario.
Tenga en cuenta que se debe desconectar la fuente de alimentación del sistema de alimentación correspondiente antes de realizar el mantenimiento de la resistencia de conexión a tierra neutra para evitar descargas eléctricas. Además, no se deben descuidar los componentes de disipación de calor de la resistencia. La acumulación excesiva de polvo en el disipador de calor puede provocar una mala disipación del calor, sobrecalentamiento y envejecimiento acelerado de los componentes. El disipador de calor debe limpiarse después de cada mantenimiento.


